Monday, 21 March 2016

Viacrucis del Cristo Refugiado

¿Qué celebramos en Semana Santa? Que a un hombre concreto, Jesús de Nazaret, que amaba mucho la vida, se la arrebataron con violencia. 

Sí. Celebramos esto, y celebramos aún algo más... Que este mismo hombre concreto enamorado de la vida, Jesús de Nazaret, recibe de Dios Padre mucha más vida que la que le es arrebatada.

¿Por qué podemos celebrar la Semana Santa en el siglo XXI? Porque sigue habiendo muchas personas que aman también mucho la vida y que siguen siendo víctimas de situaciones y personas que se la quieren arrebatar. Y porque Dios Padre sigue deseando entregar a todas estas personas mucha vida. Siempre.

Desnudados de derechos y de dignidad por miedos contagiosos y deshumanizadores, fríos al amparo de techos de plástico de Naciones Unidas y tristes, cientos de millones de hermanos y hermanas sienten sus vidas condenadas, sus sueños atravesados de espinas y sus capacidades abofeteadas. Sus manos tendidas en cruz llaman a las puertas de Europa y solo unos pocos parecen ser capaces de acompañarlos en su Gólgota alejado de los muros que protegen Occidente. Solos. 




Dios Padre, Tú quieres dar mucha vida a todos tus hijos, especialmente a aquellos cuyas vidas están siendo especialmente amenazadas. Al nombrarte Padre intentamos comprender tu dolor por tus hijos y al decirte Nuestro te pedimos que nos ablandes el corazón, que tu dolor por tus hijos nos ayude a tener dolor por nuestros hermanos y hermanas. Te pedimos pan para ellos, y que aprendamos a compartir el nuestro. Te pedimos no sucumbir a los engaños que se erigen capaces de justificar lo inhumano. Padre Nuestro, Padre de los Refugiados: Padre Nuestro...

Viacrucis de la Calle

¿Os imagináis cómo serían las estaciones del Viacrucis actualizadas al inicio del Tercer Milenio?

En el Santuario de Jasna Góra de Czestochowa, en Polonia, se pueden admirar 18 cuadros del pintor polaco Jerzy Duda Gracz. Muestran 15 estaciones tradicionales del Viacrucis y 3 más. Éste es el fruto que el pintor ofrece a la Virgen de Jasna Góra, Madre de la Iglesia y Reina de Polonia, en agradecimiento por recobrar la salud y sobre todo como ofrenda a Jesucristo por ese encuentro de salvación. Sus cuadros nos pueden ayudar en nuestro encuentro personal con Jesucristo y a meditar el Viacrucis. 

[Texto elaborado por el web católico de Javier]




A los pies del herido y de la cama del hospital, deseando consolar al que sufre y apoyar al injustamente apaleado, ofreciendo nuestro hombro al roto y al solo, sin palabras ante los horrores de los atentados y las guerras, nuestra vista nublada de lágrimas y llanto, nuestras manos torpes por el dolor de la ausencia, silencio abismal en el corazón, horizontes densos, lágrimas, lágrimas,... El amigo muere. Lágrimas. El amigo muere...

Padre Nuestro...