¿Por qué las
guerras? Dime: ¿por qué todas las guerras, el odio, la sangre y la miseria?
Todos hemos
nacido en esta tierra para vivir felices como hermanos.
Dime papá,
¿por qué estos muertos? En nombre de Dios, de todos los lados,
se viola, se
mata, se asesina; pequeños y grandes, se les suprime.
Dime, hermana,
¿por qué lloras? A los pies de las torres, hay flores.
Algunos hombres,
mujeres y niños a quienes amaremos para siempre.
¿Hubo algún
Dios que con algún derecho impuso pesadas leyes
sin libertad,
sin esperanza, seas blanco o seas negro?
Donde hay
mujeres sufriendo como esclavas, viviendo el infierno, golpeadas pero
valientes.
Y tú, mamá,
seca tus lágrimas. Fueron capaces de matar por estar armados.
Nuestras almas
heridas albergan odio
Hay locos que
quieren la guerra, gritan al mundo, a las gentes y países.
Gritad países
al mundo entero, que hay que castigar la educación
que enseñan el
odio, la muerte y la sangre en medio de la desesperanza de los pobres.
Que todos nos
oigan: “No hay religión alguna que predique ni el odio, ni la muerte ni la
sangre.
¿Por qué matar
inocentes?
¿Por qué
destruir o hacer daño? Queremos vivir, no la muerte.
A las mujeres
que están esclavizadas, a las que viven el infierno, sumisas pero valientes:
os llegará el
día en que vuestro hijo jugará, sin odio ni guerra de religiones.
Guerras, tirad
vuestras armas. ¡No más huérfanos, ni sangre, ni lágrimas!
A todo el
mundo, a toda raza: Nueva York, vive y te tiende su abrazo.
Esperanza,
amor y paz vendrán. Tú, libertad, ganarás. Libertad, ganarás.
Padre Nuestro...