Al terminar un curso uno siente algo de esto: algo ha pasado, no soy el mismo que aquel o aquella que empezó este curso hace 9 meses, algo ha cambiado.
Y desde ahi uno mira para adelante, a uno horizonte que, de alguna manera, se ha redibujado. Asoma el verano, asoma el próximo curso... sigo caminando... diferente... renaciendo... caminando...
¡Un brindis por todas las elecciones y sueños del verano al que nos lanzamos y del curso que viene que espera lo mejor de nosotros!
Padre Nuestro...